ٱتْلُ مَآ أُوحِىَ إِلَيْكَ مِنَ ٱلْكِتَـٰبِ وَأَقِمِ ٱلصَّلَوٰةَ ۖ إِنَّ ٱلصَّلَوٰةَ تَنْهَىٰ عَنِ ٱلْفَحْشَآءِ وَٱلْمُنكَرِ ۗ وَلَذِكْرُ ٱللَّهِ أَكْبَرُ ۗ وَٱللَّهُ يَعْلَمُ مَا تَصْنَعُونَ
“Recita (¡oh, Muhammad!) lo que te ha sido revelado del Libro (el Corán; obra según él y transmítelo a los demás) y realiza el salat. En verdad, (la práctica constante) del salat evita (que el hombre caiga en) la inmoralidad y en las malas acciones. Y glorificar a Al-lah (dentro y fuera del salat) es más importante (que el resto de las buenas acciones). Y Al-lah sabe lo que hacéis.”
¿Por qué estos versículos?
La oración aparta del mal.


